El
Universo ha sido creado por un Dios, Padre bueno y misericordioso, que
lo ha puesto en las manos de su Hijo Amado. Jesucristo, el Hijo de Dios,
guía la Creación hacia la plenitud del Paraíso,como verdadero Rey que
gobierna su Reino, protege a su pueblo santo y concede los premios y
recompensas eternas. A Jesús, este Rey de poder, bondad y misericordia,
honramos en la fiesta de hoy con todo nuestro corazón. Porque es allí
donde Él actúa con mayor amor. Es allí donde espera ser amado, invocado y
agradecido. Es en nuestro corazón donde servimos a este Rey de
Corazones, ofreciéndole con agradecida humildad nuestra oración y
nuestras obras de misericordia y servicio. Que El reine cada vez más en
nuestros corazones, para que así el Paraíso esté un poco más cerca para
nuestro sufrido Universo.




