jueves, 30 de octubre de 2014

EVdHOY: "Jesús les dijo: hoy y mañana expulso a los demonios y realizo curaciones, y al tercer día habré terminado". Como no cesan en nuestra vida los sufrimientos y las dolencias causadas por demonios o enfermedades, no cesan las manos de Jesucristo de venir en nuestra ayuda. Cada día, hoy y mañana, ponemos en El nuestra confianza, para que así el tacto de sus manos nos llene de luz y de paz. Toda nuestra vida transcurre de su mano, hasta que llegue "el tercer día", el día de nuestra resurrección a la eternidad, en la que Jesucristo habrá terminado su tarea y nos habrá regalado tras las dificultades de esta vida la paz y la luz que nunca cesan.

lunes, 27 de octubre de 2014

 

EVdHOY: "Jesús llamó a aquella mujer enferma y encorvada y le dijo: 'Mujer, quedas libre de tu enfermedad'.Le impuso las manos, y en seguida se puso derecha". Años de enfermedad para aquella mujer, encorvada sobre su cuerpo, y quizás también sobre su corazón, se desvanecieron cuando Jesús la miró con compasión y la sanó con sus propias manos. Cada vez que nos confesamos se revive esta escena. Nuestro corazón reseco y encorvado se pone derecho y en pie cuando el sacerdote nos trae la Misericordia del Corazón de Jesús y la ternura sanadora de las Manos de Cristo. Todo lo que nos ata se desvanece ante el poder sanador de Jesús en la Confesión, cuando acudimos a ella con humildad y con un corazón dispuesto a volver a empezar.

sábado, 25 de octubre de 2014

 
HOY: BIENVENIDA A DON CARLOS OSORO. Nuestro nuevo arzobispo llega hoy a Madrid para comenzar la tarea que le ha encargado el Señor a través del Papa Francisco. Don Carlos será desde hoy un buen Pastor para todos los madrileños, quien vivirá entre nosotros con la misma misión que Jesús entregó a los Doce Apóstoles. Damos gracias a Dios por este Pastor que hoy recibimos en nuestra Diócesis, y ya desde hoy ponemos su vida y su tarea en manos de la Santísima Virgen María. Bienvenido, don Carlos!

jueves, 23 de octubre de 2014

EVdHOY : "Jesús les dijo: Cuando te diriges al tribunal con el que te pone pleito, haz lo posible por llegar a un acuerdo". Es inevitable que en nuestra vida surjan desencuentros, conflictos o polémicas. Es muy difícil vivir una vida sin pleitos, pero es una lástima que por el egoísmo esos pleitos acaben en denuncias, enfrentamientos o rencores. Por eso ante los pleitos de la vida hay que pedir a Jesús un corazón bueno, para nosotros y para los que nos ponen esos pleitos, para cambiar la cultura de la denuncia por la cultura del acuerdo, el diálogo y la comprensión. Es una tarea bien difícil, pero al menos vamos a intentarlo porque para Dios no hay nada imposible... y además también aquí se ve en ocasiones que los milagros existen.

EVdHOY: "Jesús les dijo : He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo!". Con profunda pasión habla Jesús del fuego que ha venido a traernos como regalo del cielo. No es un fuego que venga de la violencia ni del rencor, y por eso no destruye ni arrasa. Es un fuego que viene del amor infinito que hay en su Corazón por cada uno de nosotros. Y por ello es un fuego que purifica, renueva, ilumina e ilusiona cada día. Cumplamos cada día este profundo deseo de Jesús, y dejemos que un poco de este fuego toque nuestro corazón en la oración.

martes, 21 de octubre de 2014

EVdHOY: "Jesús dijo a sus discípulos: estad preparados, ceñidos y con las lámparas encendidas". El que está conduciendo un largo camino debe estar muy pendiente de no dormirse ni quedarse sin luz, si quiere llegar felizmente a su destino. Para el que escucha a Cristo, quien es nuestro feliz destino, valen también estas advertencias del buen conductor: si te vas durmiendo, para y descansa; si fallan las luces, renuévalas lo antes posible. Si falla tu oración y el Señor se vuelve Alguien lejano y como somnoliento, para un momento tu vida y descansa un buen rato junto al Sagrario más cercano. Si la lámpara de tu Amor vacila o parpadea, renuévala con una buena confesión y la Comunión. Ojos abiertos en la oración, y corazón encendido en la luz del Amor de Dios. Buen viaje!